Gasolina, amistad y un pequeño escorpión rojo:
Hay mañanas normales… y luego están esas mañanas que empiezan oliendo a gasolina y terminan con una sonrisa y bonitas sensaciones dentro de uno mismo.
Esta mañana he quedado con mi amigo Jaime, al que hacía bastante tiempo que no veía. Hace unos días me escribió diciéndome que se había comprado un “juguetito” nuevo y que, sabiendo lo mucho que me gustan los coches, tenía que enseñármelo. Y claro… semejante propuesta no se rechaza.
Cuando apareció con su precioso Fiat 500 Abarth rojo, entendí perfectamente el motivo del mensaje.
Pequeño, agresivo, bonito y con muchísimo carácter. Uno de esos coches que parecen estar constantemente diciendo: “vamos, pisa un poco más…”.
Y sí… Jaime cometió el maravilloso error de dejarme conducirlo.
Bastaron unos pocos kilómetros para entender por qué este pequeño escorpión tiene tantos enamorados. Sus 180 caballos empujan con mucha más rabia de la que imaginas viendo el tamaño del coche. Es rápido, nervioso, divertido y tiene ese sonido que consigue que cualquier amante del motor baje la ventanilla aunque haga frío. Porque sí, hay coches que se conducen… y otros que se disfrutan.
Las fotos no son ninguna maravilla técnica, están hechas con el teléfono porque era lo que tenía encima en ese momento. Pero aun así creo que reflejan perfectamente la esencia del coche. Porque cuando algo tiene personalidad de verdad, eso se nota incluso en una foto improvisada.
Aunque siendo sincero, lo mejor de la mañana no ha sido el coche.
Ha sido volver a compartir tiempo con alguien auténtico. Reírnos, hablar de coches, de la vida y desconectar un rato de todo. Porque en un mundo donde cada vez parece haber más postureo, más prisas y más gente complicada… todavía queda gente buena. Gente sencilla. Gente maja de verdad.
Y eso vale muchísimo más que cualquier coche.
Gracias, Jaime, por el paseo, por dejarme disfrutar de este pequeño misil rojo y, sobre todo, por el buen rato que hemos pasado.
Porque al final, los coches crean recuerdos… pero son las personas las que hacen que esos recuerdos merezcan la pena.
Todas las fotografías tienen reservados los derechos de autor. Si estás interesado en alguno de los archivos digitales, por favor ponte en contacto con el autor.
