En el entorno del embalse Arrocampo en su confluencia con el Rio Tajo en la provincia de Cáceres, varios hoteles abandonados yacen junto al borde de la antigua carretera de Extremadura (N-V). Donde antiguamente era un ir y venir de coches y camiones, hoy ´solo escuchamos el silencio y el lejano sonido de los motores de motocicletas que circulan por la autovía de Extremadura.

Este es uno más de la decena de moteles que quedaron abandonados a su suerte en los años ochenta cuando se construyeron las autopistas para unir las grandes ciudades españolas.

El motel no debió funcionar durante mucho tiempo ya que su arquitectura de construcción es moderna. Su decoración no era vintaje. A la entrada de la zona del restaurante habia una fuente de piedra e incluso en una de las habitaciones se podía adivinar entre escombros y cascotes la preinstación de una bañera jacuzzi… bañera que posteriormente descubrí en la orilla del Río Tajo.

El entorno de éste hotel se conocía como «La Playa de Extremadura«.


EQUIO: Sony A7II + Samyang 14mm/2.8


NOTA INFORMATIVA: 
Para la realización de éstas fotos no se han forzado puertas, ventanas ni cerraduras. 
Por motivos de conservación no se facilitarán ubicaciones de los abandonos fotografiados.

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